España y cuarenta años de engaño electoral, como decían lo llaman democracia y no lo es. Tan difícil es, que cuando votemos, nuestros votos valgan todos iguales, durante cuarenta años UCD, PSOE, PP, se han llevado las mayorías electorales sin tenerlas, si es verdad que en el Congreso, ha habido pluralidad de partidos, pero primero el psoe, pp, en el ámbito nacional, luego pnv y ciu en la “periferia Española” algunos otros partidos que incluso cuando conseguían unos millones de electores, sus diputados se quedaban lo justo para obtener grupo parlamentario sin influir en las mayorías.

La democracia no puede ser que alguien tenga mas dinero, se presente, en competición mediática, y otros sin o con deudas, que luego te las hacen pagar mas caras y a los ganadores, haciendo favores, te las perdonan. Luego nos estrañamos de la corrupción ponen el ventilador y todos iguales, aunque no la quieran (la corrupción) nos salpica. Y la justicia, pasaron de una habitación dictatorial, a otra habitación de transición constitucional, poniendo al emérito intocable (la constitución española del 78 ya esta viciada desde el principio)

Para que influya lo menos posible, el dinero en las elecciones, en cada elección, concejales, alcaldes, diputados, presidentes, etc.

Propongo a tres vueltas. El primer domingo se pueden presentar todo el que quiera, con el 5% de firmas en el lugar de votación, (según el censo), pero un ciudadano solo puede firmar una vez (“no hay campaña electoral”) hay que pasar del 5%, y el sábado siguiente se presentan cuatro ( o los cuatro mas votados, incluido si no han llegado al 5%) En esa semana hay campaña electoral, la única publicidad es que correos mande una carta con sobre y papel reciclado a los votantes.

El sábado de los cuatro puede ganar uno que obtenga mas del 50% o los dos mas votados para el domingo. El congreso debe ampliarse en diputados según el censo electoral y los votantes o disminuir, igual para concejales etc.

Los diputados deben representar a la nación y a las autonomías y seria conveniente hacerlo por provincias, y si en una provincia hay pocos electores, no puede haber mas electos la proporción debe ser rigurosa.

Una persona, un voto, una persona elegida, proporcionalmente a los demás.