En nuestra ejemplar democracia, resulta que hay jueces que pasan de meter en la cárcel a los chorizos, a defenderlos; fiscales que de pronto no acusan a los presuntos ladrones, sino que los protegen; abogados del Estado que para atender a sus clientes se hacen millonarios atacando al Estado. The post La anormalidad democrática: las…

La anormalidad democrática: las otras puertas giratorias — Hojas de Debate